jueves, 7 de septiembre de 2017

Metálico

Candado de la Sinagoga. Kaunas. Lituania

Sventintas Vanduo (Agua Bendita) 
Iglesia del Corpus Christi. Kaunas Lituania

Forja. Lodz. Polonia

Enano guardián. Breslavia. Polonia

Enanos bomberos. Breslavia. Polonia

Libélula colosal. Cracovia. Polonia

Grifo. Cracovia. Polonia

A pedales. Cracovia. Polonia

Balcón sorpresa. ¿Nidos? ¿Luces? ¿Montaje luminoso? Kaunas. Lituania

Símbolo heráldico de Kaunas desde 1.400

Torre del Albergue GlobArt. Cracovia. Polonia

Está claro que cuando los curas lituanos se ponen a bendecir agua lo hacen en cantidad y para que no falte. Seguro que también la calientan un poco antes de ponerla en circulación. Mi primera impresión cuando vi el artilugio fue que se trataba de una tetera o chocolatera para ofrecer un bebedizo calentito a los fieles.

En cuanto a los enanos de Breslavia  (O Wroclaw en polaco) que se cuentan por docenas y "colonizan" la ciudad por todas partes, tienen una curiosa historia. He tomado prestado el post que a continuación reproduzco, porque la cuenta de forma amena y simpática: 

Una de las atracciones turísticas de la hermosa e histórica ciudad de Wroclaw es buscar a los pequeños residentes del casco histórico, que aunque están por todas partes, es difícil encontrarlos, obviamente por su tamaño y porque siempre están ocupados, ya que cada uno tiene un oficio. Eso sí, una vez que hallas el primero, no puedes parar de buscar a estos adorables gnomos.

Los ‘enanos’ o ‘gnomos’ de Wroclaw tienen sus leyendas y su historia real. Una leyenda cuenta que llegaron a Wroclaw para ayudar a sus habitantes a controlar al Diablillo de Odra, que se la pasaba haciendo maldades, al cual obviamente lograron vencer. Otra historia dice que fue en la Baja Silesia, donde apareció el primer enano ‘Papa Enano’ -antes de los humanos-, se estableció ahí y su familia fue creciendo. Con el tiempo tanto gnomos como seres humanos, fueron construyendo la ciudad y vivieron en armonía.

En realidad desde 2001 las autoridades pusieron la primera figura de ‘Papa Enano’ como conmemoración a la ‘Alternativa Naranja’, que fue un movimiento social que nació en 1981 como protesta al régimen comunista. El símbolo del movimiento era un gnomo con un sombrero naranja y una flor.

Con el paso de los años, fueron instalando más gnomos en diferentes puntos de la ciudad, lo que se convirtió en un gran atractivo turístico. De hecho existe una ruta diseñada para que puedas verlos, la cual puede seguirse con la ayuda de un mapa. Lo más gracioso es que cada gnomo tiene su oficio y su historia, como por ejemplo ‘Mr. & Mrs. Dwarf’ que tienen toda una historia de amor que culmina con el casamiento de ambos.

Como puedes imaginarte, después de encontrar el primer gnomo, no puedes parar de buscarlos ya que pueden estar en cualquier esquina, arriba en un poste o hasta en una banca. Lo mejor es conseguir un mapa, porque el casco histórico de Wroclaw es precioso, por lo que es difícil concentrarte entre ver los coloridos edificios, las plazas, los monumentos, las fuentes, toda esa belleza que hay alrededor y además dar con esos pequeñitos, sobre todo si están reparando un cajero automático o “ayudando” en alguna construcción.

Fuente: latrotamundos

miércoles, 21 de junio de 2017

Callejeando

Flores de cristal. Kaunas. Lituania

Labor de ganchillo. Kaunas. Lituania
 
KARTU 💗 KAUNA. Kaunas. Lituania

Antis Restoranas. Kaunas. Lituania

Viendo pasar el tiempo. Lodz. Polonia

Reloj del Ayuntamiento. Breslavia. Polonia

Nido en la Plaza del Mercado. Cracovia. Polonia

Maqueta en el desván.
Claustro de la Basílica de San Francisco de Asís.
Cracovia. Polonia

En el parque con los niños. Cracovia. Polonia

Reloj de la Catedral de Wawel. Cracovia. Polonia

¡Estudiantes unidos de Kaunas! Lituania

Huevo de Pascua. Vilnius. Lituania

Galeón de Ambar. Vilnius. Lituania
"El sol brillará siempre en el corazón de Lituania"
Reloj del Palacio de los Grandes Duques de Lituania. Vilnius

martes, 13 de junio de 2017

Interactuando

Levitando en la Plaza de la Independencia (Nepriklausomybés a.)   
Kaunas (Lituania)

Alameda de la Libertad (Laisves Aleja) Kaunas (Lituania)

La Cigarra y la Hormiga. 1 (Plaza del Ayuntamiento) Kaunas (Lituania)

La Cigarra y la Hormiga. 2 (Plaza del Ayuntamiento) Kaunas (Lituania)

Fuente de los Guardianes de la Plaza (Plaza del Ayuntamiento) 
Kaunas (Lituania)

Con Tres Fabricantes de Lódz 
(Cruce entre las calles Jaracza y Piotrkowska) Lódz (Polonia)

Ayudando al Farolero (Latarnik) (calle Piotrkowska)
Lódz (Polonia)

Con los Enanos frente al Teatro de Marionetas. (Teatr Lalec) Breslavia 
(Polonia)

Con la Bailarina del Mundo en la calle de Casimiro el Grande. 
(Kazimierza Wielkiego) Breslavia (Polonia)

Concierto en el parque junto al Foso que rodea el casco antiguo de Breslavia 
(Polonia)

Un anillo muy pesado. Monumento al Capitán Pilecki. 
Frente al Teatro de la Ópera de Breslavia (Polonia)

En el Art Café Kalambur (Calle Kuznicza
Breslavia (Polonia)

Mercadillo en la calle Odrzánska. Breslavia (Polonia)

Junto al pintor polaco, Jan Matejko, en la Barbacana. Cracovia (Polonia)

De charla con los profesores junto al 
Seminario del Arzobipado de Cracovia (Polonia)

En la tienda de regalitos (Calle Pilies, 30) Vilnius (Lituania)

Ya que vas, te relacionas, aunque con estos, hablas tú solo. 

miércoles, 31 de mayo de 2017

Funicular de Žaliakalnis

Iglesia de la Resurrección de Cristo. 1

Funicular. Coche 1

Iglesia de la Resurrección de Cristo. 2

Vista de Kaunas desde la colina de Zaliakalnis

Interior del vagón. 1

Trayecto entre estaciones

Intercambio de vagones. 1

Interior del vagón. 2

Intercambio de vagones. 2

Funicular. Fin del trayecto

Estación del Funicular

El primer día (noche) en Kaunas, a los mandos -por primera vez- de un auto automático y con una copiloto conocedora del terreno -aún así, no atinamos con la dirección a la primera, por mi culpa-, pasamos junto a un edificio blanco, con una torre colosal, situado en lo alto de una colina a la que ascendimos por una carretera -para mí, peor que una pista forestal abandonada-, conocida por la copiloto, que animosa seguía dando instrucciones que nos llevaron a nuestro destino.

Como decía, pasamos junto a un enorme edificio blanco que luego resultó ser una iglesia a la que me propuse subir a la que pudiera. Y pudo ser el último día de estancia en Kaunas, que me levanté tempranito y allá que me fui. 

Anda que te andarás, como la iglesia se ve desde todas partes, no me fue difícil llegar a ella por la carretera de cabras -de día parecía otra cosa- por la que transitamos el primer día. La iglesia en cuestión se llama Basílica Monumental  de la Resurrección de Cristo y resulta que cuando Lituania recuperó su independencia en 1922, nació la idea de construir en Kaunas, la capital provisional del país en aquel entonces, una iglesia como símbolo de agradecimiento a Dios por la recuperación de la independencia. 

La iglesia tiene una torre impresionante y en lo alto se instaló una terraza desde la cual debe haber unas vistas magníficas de la ciudad, pero de las que desgraciadamente no pude disfrutar porque estaba cerrada y me tuve que conformar con la vista a pie de monumento. 

Tras este pequeño contratiempo, me dispuse a disfrutar de un agradable paseo en el funicular que salva la distancia entre la zona baja de la ciudad y la iglesia. Reproduzco textualmente las precisiones que he encontrado sobre el artilugio: "El Funicular de Žaliakalnis es una vía férrea corta con un cable de arrastre instalada en la pendiente empinada de las colinas de Žaliakalnis. El funicular funciona desde 1931, tiene cabida para 36 pasajeros, se mueve a una velocidad de 2 m/s, para un viaje de una duración total de 1 minuto y 38 segundos. Por medio del funicular de Žaliakalnis se puede subir desde el centro de la ciudad hasta la Basílica Monumental de la Resurrección de Cristo".

Solo me queda añadir que el "viaje" de bajada me costó 50 céntimos, que estuve esperando un rato la salida a que se montaran más viajeros, hasta que el señor de la oficinilla que me había cobrado, y al que se me ocurrió mirar a través de los cristales, me hizo un gesto con la mano de ¡¡qué esperas, y sube de una vez!! y que, obediente, me subí -el único de los 36 posibles pasajeros-, se cerraron las puertas y durante 1 minuto y 38 segundos fui el Rey del Mambo.