miércoles, 24 de mayo de 2017

Luz, Cristal y Arte. Vidrieras.

Iglesia de San Miguel Arcángel. Reflejo. Kaunas (Lituania)

Iglesia de San Miguel Arcángel. Kaunas (Lituania)

Iglesia de la Asunción de la Virgen María 1.
(Vytautas Magno) Kaunas (Lituania)

Iglesia de la Asunción de la  Virgen María 2.
(Vytautas Magno) Kaunas (Lituania)

Iglesia de la Asunción de la Virgen María 3. 
(Vytautas Magno) Kaunas (Lituania)


Basílica de Santa Isabel de Hungría. 
Breslavia  (Polonia)

Iglesia del Monasterio de San Adalberto. Dominicos.
Breslavia (Polonia)

Iglesia del Corpus Christi. Breslavia (Polonia)

Iglesia del Apóstol San Matías. Breslavia (Polonia)

Iglesia del Apóstol San Matías. 
Breslavia (Polonia)
Catedral de San Juan el Bautista 1. 
Breslavia (Polonia)


Catedral de San Juan el Bautista 2. Breslavia (Polonia)

Catedral de San Juan el Bautista 3. 
Breslavia (Polonia)

Iglesia de Nuestra Señora de la Arena. 
Breslavia (Polonia)

Basílica de San Francisco de Asis. 
Cracovia. (Polonia)

Iglesia de San Nicolás. Monasterio Hermanas Benedictinas. 
Kaunas (Lituania)

Y muchas más, tantas vidrieras, de tantas formas, tan distintas, dotando de personalidad única al recinto que iluminan, que no te cansas de admirar el espectáculo de luz y color que te brindan y de disfrutar con su belleza.

Sólo por ello, ya merece la pena visitar un templo, sentarse y admirar en derredor; a lo alto, a lo ancho y a lo profundo.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Paredes Con Arte II

Kaunas (Lituania)

Kaunas (Lituania)

Kaunas (Lituania)

Lodz (Polonia)

Breslavia (Polonia)

Cracovia (Polonia)

Breslavia (Polonia)

Vilnius (Polonia)

sábado, 13 de mayo de 2017

Actividades Humanas

Restaurador. Catedral Basílica de San Pedro y San Pablo. Kaunas (Lituania)

Fumando espero... Fontanna Piotrkowska. Lodz (Polonia)

Artesano. Plaza del Mercado (Rynek) Breslavia (Polonia)

Cochero. Plaza del Mercado (Rynek) Breslavia (Polonia)
Caleseras. Plaza del Mercado (Rynek Glówny) Cracovia (Polonia)

Voluntario. Breslavia (Polonia)

Cámara. Cracovia (Polonia)

Cicerone. Plaza del Mercado (Rynek Glówny) Cracovia (Polonia)

Pintor. Plaza del Mercado (Rynek Glówny) Cracovia (Polonia)

Caminante. Cracovia (Polonia)

Vendedora de Ámbar. Lonja de los Paños. Cracovia (Polonia)

Devoto. Basílica de San Francisco de Asis. Cracovia (Polonia)

Control de acceso. Catedral de Wawel. Cracovia (Polonia)

En la red. Bar en el barrio judío. Cracovia. (Polonia)

Arreglada pero informal. Vilnius (Lituania)

Paseantes. Palacio de los Grandes Duques de Lituania. Vilnius.

Invitados con regalos. Vilniaus G. Old Town. Kaunas (Lituania)

Profesora. Excursión escolar. Puente sobre el río Nemunas. Kaunas (Lituania) 


miércoles, 10 de mayo de 2017

Paredes Con Arte I

Kaunas (Lituania)

Lodz (Polonia)

Lodz (Polonia)

Lodz (Polonia)

Cracovia (Polonia)

Kaunas (Lituania)

Cracovia (Lituania)

Kaunas (Lituania)

Vilnius (Lituania)

Vilnius (Lituania)

Kaunas (Lituania)

Kaunas (Lituania)

Si recomendable y saludable es que los hijos conozcan mundo para superar el localismo pueblerino en el que a menudo nos desenvolvemos, no lo es menos que los padres nos asomemos también de vez en cuando por esa ventana para verlos manejarse en este mundo que llamamos global.  

El programa ERASMUS permite esto; y más allá de los resultados académicos, que también, les permite acumular a su bagaje vital el conocimiento de otras gentes, culturas, idiomas, maneras de entender la vida, valores, seguridad en sí mismos, comunicación, resolución de problemas lejos del calor familiar... algo así como la antigua "mili", pero a lo grande y sin distinción de sexos.

Y a los padres nos provoca a salir de nuestro entorno conocido para sumarnos por unos días a esa vorágine, en lo que he venido en llamar un "viaje de Erasmus", que no es un viaje al modo establecido para personas de nuestra edad, sino al de los veinteañeros que son nuestros hijos y al frenesí y aceleración con que se manejan.

Una vez de regreso, y valorando la experiencia,  me quedo con el interés e ilusión con que nuestra hija nos preparó el viaje, los lugares a los que ir, todo lo que ella había visitado y quería compartir con nosotros, su enorme disposición para agradarnos, su constante atención para que disfrutáramos, la forma de afrontar los imprevistos que surgieron ¡y no fueron pocos! Y todo esto, desde que nos recogió hasta que nos devolvió al aeropuerto de Kaunas. Con su fuerza y su entusiasmo vital volvió a sacar a los veinteañeros que sus padres siguen llevando dentro, y por todo ello, Rocío, te doy las gracias.

Esta es la primera entrada de una serie relativa al viaje  y que se la dedico, como todas, a mi hija.