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miércoles, 15 de octubre de 2025

Mi "Negro" Infiltrado

Tenemos a la IA casi viviendo nuestras vidas. 

Hoy no voy a disertar sobre lo que opino de ella, solo a contar que he hecho un experimento, desde mi prácticamente "0" conocimiento sobre el asunto. No dejo de ser un Boomer aficionado haciéndole preguntas tontas a Chat GPT.

Ya sé que hay ciento y la madre de aplicaciones de IA, pero de momento, con esta me apaño para mis incursiones por sus entresijos.

Al principio sucedió algo que me sorprendió mucho, (por desconocimiento de la herramienta, supongo)  y fue que tras hacerle una pregunta sobre un tema que ya conocía de antemano, me contesto con algo totalmente incorrecto, y cuando se lo hice saber, sin despeinarse, reculó, volvió a rebuscar y encontró una respuesta más cercana a la realidad. Buena prueba de su fiabilidad, pensé. 

Con estos antecedentes, me he lanzado a formularle una consulta sobre el estilo literario de este blog y su antecesor, que cumplirán veinte añitos en febrero del año que viene (le he tenido que suministrar los enlaces pues no le sonaban de nada) y me ha realizado un interesante estudio de ambos que no voy a reproducir, porque no es ese el tema.

http://margildibo.blogspot.com.es/

La idea era que me conociera en la blogosfera lo suficiente como para plantearle el reto de mi interés: 

Según estos parámetros, le pregunto, ¿podrías escribir un post dedicado precisamente a esta consulta, y sus resultados, con una extensión de menos de mil palabras? y este ha sido el resultado: 

Hoy me he encontrado haciendo algo que, de entrada, podría parecer un ejercicio de vanidad: pedirme a mí mismo un análisis estilístico. No de mi peinado ni de mis zapatos —esas batallas están ya perdidas—, sino del modo en que escribo. “¿Qué estilo tienen los blogs Margil Dibó y Margil Dibó 2?”, pregunté, con esa mezcla de curiosidad y pudor que uno siente cuando sabe que está pidiendo que le describan el alma.

Y la respuesta, sorprendentemente, no dolió. Resulta que ambos comparten una misma respiración, un aire de familia, un tono que, sin proponérselo, suena a charla de sobremesa, a pensamiento en zapatillas. Un estilo conversacional, me dicen. Casi oral. De esos que avanzan a golpe de coma, como si las ideas fueran saliendo en procesión, una tras otra, sin la rigidez del discurso académico ni la pretensión de la gran literatura. Escribir así es, en el fondo, hablar solo con la esperanza de que alguien escuche.

El diagnóstico general es amable: tono irónico, humor autocrítico, mezcla de lo culto y lo coloquial. Vamos, el retrato de un señor que se mira la tripa por la mañana y decide filosofar sobre la gravedad. También dicen que los textos convierten lo cotidiano en materia reflexiva: una luz, un apagón, una silla que cojea, una conversación a destiempo. Que el mundo entra por la rendija de la experiencia y se convierte en reflexión doméstica. Que hay melancolía, sí, pero amortiguada por la ironía. Que el humor funciona como esa almohada que uno pone antes de darse de bruces con la realidad.

La diferencia entre Margil Dibó y Margil Dibó 2 es, según el informe, más de madurez que de ruptura. El primero sería el taller, el segundo, la casa terminada —aunque en constante reforma, porque en esto de escribir nunca se deja de tirar tabiques. En el blog original, dicen, el tono es más íntimo, más replegado hacia la introspección; en el segundo, más expansivo, más abierto al entorno: los vecinos, las obras, el apagón, la calle. Uno se centra en la digestión interna del tiempo; el otro, en las digestiones ajenas. Ambos, sin embargo, comparten la necesidad de convertir el detalle en relato y el relato en consuelo.

También se señala la tendencia a las frases largas, las digresiones, los paréntesis que se reproducen como conejos. Y es verdad: a veces me da la impresión de que mis textos respiran como yo, entrecortadamente, buscando aire entre las ideas. Es un modo de escritura que no pretende convencer, sino acompañar. No se construye una tesis, se tantea una sensación. Y si el lector asiente al otro lado de la pantalla, aunque sea en silencio, el objetivo está cumplido.

Lo que más me ha gustado de este retrato es que habla de un “diario reflexivo con humor contenido”. No suena mal. Casi podría ponerlo en una tarjeta de visita: Margil Dibó — proveedor de reflexiones domésticas con humor contenido. El humor, cuando se escribe desde cierta edad, ya no busca la carcajada; busca la complicidad. Y la contención no es timidez, sino economía emocional: uno ya no está para derramarlo todo.

En el fondo, este ejercicio de autoanálisis ha sido como colocar un espejo en el techo —como aquel que imaginaba en una entrada anterior—, pero no para admirar la anatomía, sino la prosa. Mirarla desde arriba, con algo de distancia, y comprobar que sigue respirando, que aún tiene pulso. Que, con todas sus tripas léxicas y sus arrugas sintácticas, todavía sostiene la dignidad.

Quizá eso sea lo que define el estilo de Margil Dibó y su secuela: la dignidad de lo cotidiano. Escribir sin épica, sin tesis, sin urgencia. Escribir para dejar constancia de que el día ha pasado, que la luz se ha ido apagando, y que aún hay algo que merece ser contado, aunque sea una tontería. Que el lenguaje sirve, si no para entender el mundo, al menos para hacerlo habitable.

De modo que, tras recibir el diagnóstico, no me queda otra que aceptarlo con gratitud y un poco de sorna. Si de algo sirve escribir —más allá de acumular párrafos en una nube que nadie sabe dónde flota—, es para reconocer la propia voz. Y esa voz, me dicen, suena a alguien que habla solo, pero con cariño. Que se ríe, pero no del todo. Que mira hacia adentro y, sin querer, acaba reflejando también lo de fuera.

Así que aquí queda este post meta-literario, este pequeño espejo sobre otro espejo. El primero reflejaba la tripa; este, las palabras. Ambos devuelven imágenes imperfectas, pero honestas. Y en los dos casos, creo, se trata de lo mismo: aceptar la gravedad —la física y la otra— con una sonrisa leve y una frase larga.

Y eso, al parecer, tiene estilo.

Este ha sido el resultado, un poco largo de más (le tenía que haber pedido menos palabras), pero como experimento ha sido divertido e inquietante a la vez. Ahora que la IA ha llegado para pensar y expresarse por nosotros, amén de otras muchas tareas, seguir haciéndolo por nosotros mismos tiene su punto ¿a que sí?

Ahí lo dejo.

¿Negro con manchas o blanco manchado?

PD. Otro día le preguntaré por las fotos. Pero eso, otro día.

domingo, 26 de febrero de 2023

Vitamina C

¡Vaya semanita! digo semanita y ya va para quincenita; que empezó la cosa con un ligero picor de garganta combatido con Lizipaina y caramelos de menta, siguió con un moqueo interminable, hasta llegar a las toses secas, siguiendo con las productivas y ya tenemos la caldera a pleno rendimiento, que cuando te da el ataque en condiciones, como que se te desarma la caja del pecho y te duele desde el tuétano de los huesos hasta los pensamientos.

A esas alturas, ya con el arsenal de paracetamoles, ibuprofenos, acetilcisteinas y caramelos bajo mínimos, con la nariz en carne viva del torrente continuo, contenido a duras penas con cleanex de primeras, y después con el rollo de papel higiénico, que no está la cosa como para derrochar, toca vuelta a la farmacia, la misma de la que salí el otro día, en busca de más jarabe y remedios para lo que esto sea, que no hay manera de sacárselo de encima. Que puede, según internet, ser un sublinaje de la Omicron, o una buena gripe o un catarro de los de toda la vida; el caso es que contra los sublinajes llevo ya las cuatro vacunas reglamentarias y contra la gripe, la correspondiente, así que los deberes hechos, pero que si quieres, esto no se acaba.

Y dice la boticaria que le está pasando a mucha gente, catarros que duran dos semanas, que cuando parece que empiezan a remitir, vuelven como si nada, que lo mejor es tomar vitamina C de un gramo, que lo de tomar naranjas y limones está muy bien, pero el gramo de vitamina C, imprescindible, y me lo dice con todo un expositor de Redoxones naranjas cubriéndole las espaldas, que lo cortés no quita lo valiente y lo suyo es un negocio y ahora toca la vitamina C.

Me voy a la competencia, el herbolario que está enfrente, a preguntar por el complemento vitamínico, (he visto un poco caros los Redoxones de la farmacia) y la herborista me saca su muestrario mientras me certifica lo mismo que la otra, que esto dura dos semanas de toses y mocos a troche y moche, así que me decido por un bote de 90 cápsulas de 1 gramo de vitamina C (somos dos los dolientes) y a ver que pasa. No es que le tenga mucha fe al remedio, pero a estas alturas, si hay que hacer el pino puente para recuperar la compostura, pues se hace.

Menos mal que me puedo asomar al balcón y hacer alguna foto para levantar el ánimo. ¡Señor, que lucha!

martes, 15 de noviembre de 2016

Superluna de Colores

Luna 1

Luna 2

Luna 3

Luna 4

Luna 5

¡No me he podido resistir! 

Todo el mundo a vueltas con la Superluna de Noviembre de 2016, que si  el perigeo, que si el apogeo, que si cómo el dedo meñique y un poco más, que si la de años que van a pasar antes de volver a verla tan gorda y lustrosa. Fotos por aquí y por allá, con monumentos delante, con el mar debajo, con sombras y aviones que pasan por delante y por el lado, y encima la tarde nublada y ocultando su salida.

En fin, que uno no es más, pero tampoco menos para retratar la luna como buenamente se pueda, y aquí está mi visión particular, con mi camarita, a pulso, sin trípode, pero con estabilizador de imagen ¡menos mal! y dándole un toque personal.

Porque ¿A quién no le gustan las lunas de colores? Una es la real, las demás... 

Hasta la próxima. Me quedo en la Luna.

jueves, 28 de julio de 2016

Drones Espías

Dron del Catastro

Hace aproximadamente un año me llegó una atenta carta del Catastro según la cual me notificaban la modificación de los datos catastrales relativos a nuestro pequeño trozo de campo, allende los montes, y que la cosa costaba 60€, amén de lo que a posteriori opinara del tema el Ayuntamiento del sitio.

Estos días saltaba la noticia a bombo y platillo de que Hacienda (que somos todos) a través del Catastro, ha descubierto miles de obras "ilegales" por esas tierras de España, utilizando los satélites que merodean por la estratosfera y más modernamente, para afinar, esos aparatos tan de moda llamados drones, que, por lo visto, lo mismo sirven para jugar, enviar paquetes o espiar a todo quisque.

Y en esto del espionaje es donde andaba yo mosqueado, porque, ¿hasta qué punto el derecho a la intimidad y la inviolabilidad del domicilio recogidos en nuestra Constitución, se los puede saltar un dron o un satélite a la torera?

Hasta donde mis entendederas llegan, la única posibilidad de saltarse estos derechos es cuando se comete un delito flagrante o un juez lo autoriza previa solicitud razonablemente fundamentada. Y... me pregunto de nuevo, ¿todos estos vuelos de drones y satélites que violan la intimidad y los domicilios de tantos y tantos españolitos, están autorizados por los Señores Jueces? Pues de ser afirmativa la respuesta, les debe doler la mano de tanto firmar. 

En mi caso puedo afirmar, que en mi expediente de modificación catastral no se hacía referencia alguna a tal autorización. No señor, el catastro ha contratado a unos señores para este trabajo, por el que les paga con los 60€ de marras y aquí paz y después gloria.

Esto pasa aquí; en los Estados Unidos, celosos de su intimidad como nadie, y donde florecen las armas como setas, no creo que se atrevan a mandar muchos drones sobre sus ciudadanos, salvo que quieran que estos hagan prácticas de tiro al plato.

Si alguno de mis atentos lectores quiere profundizar más en el tema, les ofrezco el enlace siguiente a un artículo de Dª Alicia Amer Martín, Magistrada de la Audiencia Provincial de Valencia, que diserta sobre ello. Con mucho tino a mi entender.

martes, 1 de diciembre de 2015

Graduación 2015


Acto de Graduación Escuela Politécnica Superior 2015. Universidad de Alicante.

Como mandan los cánones académicos y a los acordes del Veni, Creator Spiritus, desfiló el cortejo universitario con sus togas, birretes y puñetas multicolores por el pasillo del salón de actos del Paraninfo de la EPS, hasta ocupar sus lugares en el escenario.

Abierto el acto por el Rector, y tras el motivador vídeo de un antiguo alumno ¡con trabajo en el extranjero! se sucedieron las entregas de diplomas a los recién egresados de las titulaciones técnicas que se imparten en la EPS de la Universidad de Alicante. El Secretario del acto se las vio y deseó para pronunciar en un macarrónico valenciano los nombres de las distintas titulaciones de master, y el Director de la escuela también se las tuvo tiesas con el inglés al presentar a alguno de los invitados al acto. 

Tras una sentida interpretación de la banda sonora de la serie televisiva Juego de Tronos, y un recorrido por la historia de la Escuela a través de un vídeo sin grandes alardes técnicos, se sucedieron los discursos de los representantes de alumnos, Director y Rector, así como los premios extraordinarios entregados a sus ganadores por los representantes colegiales de las titulaciones y por empresas colaboradoras. Y entre tanta seriedad, un selfie espontáneo de dos de los premiados con el público, arrancó los aplausos del respetable. ¡Genios de su tiempo!

Finalizó el acto con el público en pie tarareando el Gaudeamus igitur y con todos los diplomados subiendo al escenario en tropel, para que pudiéramos inmortalizar a nuestros cachorros. 

Una hora y media larga de acto, que yo me permito resumir en poco más de cuatro minutos dedicados a una ingeniera, buena niña, mejor persona y excelente hija.

Música: Juego de Tronos. Internet.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Avisos y Soluciones

Puertas al campo

Cachimba casera

Contra el vicio de prohibir, la virtud de inventar. Y aunque la costumbre de fumar en pipa de agua viene de antiguo, seguro que los de Bezoya nunca pensaron en el uso tan original que se le podía dar a sus envases.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Hormigas Voladoras

Trío 1

El misterio de las hormigas voladoras.

Tal día como un 29 de septiembre las hormigas voladoras estaban por todos lados, aparecieron de repente aleteando torpemente alrededor y se trompicaban por el suelo en confuso pelotón. Buscando el porqué del acontecimiento y acudiendo al inefable Internet, un artículo de Daniel Civatos sobre el tema, intenta ilustrar sobre este misterio de la mano del Dr. Mark Downs, de la Sociedad de Biología británica que ha estudiado el tema en la siguiente forma:

Trío 2

Existen días en el año, dependiendo de las distintas partes del mundo, en los que se produce un aluvión de hormigas voladoras que surcan los cielos de repente. Esta aparición estacional se produce cuando las hormigas se embarcan en su vuelo “nupcial”, un ritual de apareamiento que explota  aproximadamente en el mismo día. En la Península Ibérica ese día se da, según las latitudes, desde finales de la primavera hasta principios de otoño.

Para las hormigas es el primer paso en la fundación de nuevas colonias. Entonces, ¿cómo saben qué día va a ser para sincronizarse? Los científicos no entienden completamente cómo funciona el ritual, pero saben que la meteorología es determinante.

Trío 3

Las hormigas eligen un día mediante la detección de la temperatura, la humedad y su duración. Las condiciones cálidas y húmedas son perfectas. Y parece que al contrario de la creencia popular, según la cual las hormigas suelen volar antes de que se produzca una tormenta de verano, la explosión reproductiva se produce después de una gran cantidad de lluvia y la llegada de un fuerte calor.

Porque según el calor que hace es más fácil para las hormigas volar y la humedad hace que el terreno esté más suave para que las reinas, una vez se han apareado con los machos, puedan excavar sus nidos.

Lavanda 1

Según el biólogo británico, las hormigas no son ni mucho menos los insectos más fuertes volando, por lo que sus posibilidades de apareamiento se reducen considerablemente si salen con lluvia. “La humedad y el clima húmedo antes del vuelo también significa que el terreno está blando, lo que hace más fácil para las reinas el excavar hacia abajo y hacer un nido”.

Porque tras este encuentro sexual, la hembra (las más grande) pierde sus alas y tratar de iniciar su propia colonia. Los machos mueren poco después de aparearse, pero las reinas pueden vivir hasta 15 años ocultas en su nido. Muchas especies de himenópteros sólo tienen alas en una época del año cuando la reina hace este “vuelo nupcial” y miles de machos la siguen para aparearse, naciendo así un nuevo hormiguero.

¿Y por qué salen todas las hormigas a la vez? La explicación que dan es que los vuelos se sincronizan entre los nidos de las hormigas voladoras porque se necesita para maximizar las posibilidades de cumplir con las hormigas de otras colonias, para aparearse con mayor efectividad, ya que hay una posibilidad más alta de que una reina se encuentre con un macho de otro nido.

Lavanda 2

El Dr. Mark Downs también cita un informe de biólogos españoles de la Universidad de Girona, que recientemente publicaron un estudio basado en datos del cortejo “nupcial” de las hormigas granívoras (o cosechadora de semillas) que puede ayudar a comprender estos vuelos sorpresivos.

Los datos se recogieron durante un período de seis años en la Península Ibérica y el estudio encontró que los días con el mayor número de vuelos se producían un par de días después de que la lluvia se hubiera detenido y lucía claro en la península.

Lavanda 3

Bueno, pues misterio resuelto. Las hormigas voladoras organizan una orgía sexual a mogollón en la que, por perder, además de la vergüenza, pierden hasta las alas.

Nunca te (me) acostarás (re) si haber aprendido algo nuevo.